En el marco del Día Nacional de la Ciencia y la Tecnología y del Día Nacional del Investigador Científico, tres investigadoras de la Universidad Gerardo Barrios (UGB) fueron reconocidas por su contribución al desarrollo científico en El Salvador. Las distinciones otorgadas por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) reconocen trayectorias vinculadas con la generación de conocimiento, la investigación aplicada y la formación de nuevas generaciones de investigadores.
Las investigadoras reconocidas pertenecen a la Vicerrectoría de Investigación y Proyección Social (VIPS): la Dra. Ivette Rocío Araujo Velásquez, en la categoría Trayectoria Científica, y las maestras Jeany Liseth Argueta Villalobos y María Fernanda Gavidia Guerrero, en la categoría Talento Científico Emergente.
Tres investigadoras, distintas líneas de investigación y un mismo compromiso
Los reconocimientos reflejan la diversidad de áreas desde las que UGB desarrolla investigación. Las trayectorias de las tres investigadoras abarcan temas relacionados con las desigualdades de género y la violencia contra las mujeres, la enseñanza y aprendizaje del inglés, la inteligencia artificial, el turismo, la biodiversidad, la educación ambiental y el desarrollo territorial.
Para la Dra. Ivette Araujo, recibir la distinción por trayectoria representa un reconocimiento a un camino científico construido durante años de trabajo en investigación social.
“Es un gran honor y tiene un significado académico, profesional y personal. Además, es un respaldo institucional al trabajo y al compromiso con mi línea de investigación y a mis aportes académicos.”
Su trayectoria investigativa se ha orientado particularmente al análisis de las desigualdades de género y las manifestaciones de violencia contra las mujeres. Desde su experiencia en la UGB, destaca que investigar implica mucho más que producir publicaciones, pues requiere desarrollar proyectos, gestionar fondos, participar en redes académicas, divulgar resultados y formar a nuevos talentos.
En este proceso también reconoce el aporte de las mujeres que han participado en sus investigaciones y de los estudiantes del Semillero de Investigación, quienes han acompañado diferentes proyectos.
“La trayectoria científica cobra su sentido más pleno cuando se traduce en transferencia de capacidades y mentoría, por lo tanto, este reconocimiento me motiva a continuar trabajando y formando talento humano con pensamiento crítico, ética en la investigación y metodologías participativas para asegurar la sostenibilidad del desarrollo científico social en nuestro país.”
Investigación para comprender y transformar la realidad
La investigación de la Dra. Araujo parte de la observación de problemas sociales y de la identificación de vacíos de conocimiento que pueden convertirse en nuevas preguntas de investigación. Su formación doctoral en Ciencias Sociales le permitió profundizar en metodologías y marcos interpretativos que posteriormente incorporó a sus estudios sobre violencia de género.
Uno de sus aportes ha sido el diseño conceptual y metodológico de proyectos desarrollados con apoyo de organismos internacionales, así como la gestión de fondos externos para fortalecer esta línea de investigación.
Entre estos proyectos se encuentra “El tratamiento del feminicidio por los medios de comunicación digitales escritos en El Salvador (2019-2020)”, financiado por Iniciativa Spotlight. Esta investigación dio lugar a artículos científicos y al curso virtual “Comunicar para transformar”, dirigido a periodistas, comunicadores y estudiantes de comunicaciones.
El proyecto también permitió desarrollar un código deontológico para la cobertura de feminicidios, publicado bajo el sello editorial UGB, con pautas para el abordaje periodístico de casos de violencia basada en género y feminicidios.
Para la investigadora, que este trabajo sea reconocido también por su desarrollo desde la UGB tiene un significado particular.
“Representa la afirmación de que es posible descentralizar la producción del conocimiento científico en El Salvador, demostrando que desde el oriente del país se gesta investigación cualitativa de alto nivel, con rigor metodológico, capacidad de incidencia y un profundo compromiso social.”
Talento científico emergente que continúa creciendo
La categoría Talento Científico Emergente reconoce, por su parte, las trayectorias de las maestras Jeany Liseth Argueta Villalobos y María Fernanda Gavidia Guerrero, quienes han desarrollado sus carreras investigativas desde diferentes áreas de conocimiento.
Para Jeany Argueta, la noticia representó inicialmente una sorpresa. La investigadora considera que el reconocimiento tiene un valor especial porque la postulación surgió de la propia institución en la que ha desarrollado gran parte de su trayectoria profesional.
“Creo que por eso mi primera reacción fue una mezcla de sorpresa, agradecimiento y también satisfacción.”
Su incorporación a la investigación estuvo vinculada con la oportunidad de asumir el rol de investigadora principal en la UGB. Posteriormente, la necesidad de fortalecer sus conocimientos metodológicos la llevó a cursar la Maestría en Métodos y Técnicas de Investigación Social, experiencia que transformó su manera de comprender el proceso investigativo.
Actualmente, su trabajo se relaciona principalmente con el aprendizaje del inglés como segundo idioma o lengua extranjera, con especial interés en generar conocimiento desde el contexto salvadoreño. A esta línea se han sumado nuevas preguntas vinculadas con la inteligencia artificial y su utilización en los procesos de aprendizaje.
Una de las investigaciones que considera especialmente significativa en su crecimiento profesional es “Learning Experiences of English Language Teaching Students during COVID-19 in El Salvador”, desarrollada como proyecto de maestría durante la pandemia.
Su interés por la investigación cualitativa también la ha llevado a fortalecer procesos de formación y a participar en proyectos internacionales. Entre ellos se encuentra ESCoLAR, experiencia que le permitió involucrarse en investigaciones relacionadas con el razonamiento científico de niñas y niños salvadoreños.
Para Argueta, investigar también significa mantener abierta la curiosidad.
“Dicen que la curiosidad mató al gato, pero creo que, en investigación, ser curioso es una ventaja. Una pregunta conduce a otra, un resultado genera nuevas interrogantes y muchas veces termino una investigación pensando en lo siguiente que quisiera estudiar.”
Llevar la investigación de San Miguel a escenarios internacionales
La dimensión territorial ocupa un lugar importante en la trayectoria de Jeany Argueta. Para la investigadora, desarrollar ciencia desde San Miguel y proyectarla hacia otros países permite mostrar que la producción científica no tiene por qué concentrarse únicamente en la capital.
Ha presentado investigaciones en escenarios internacionales, incluyendo experiencias en Italia y Dinamarca, donde tuvo la oportunidad de representar a la UGB y compartir resultados desarrollados desde El Salvador.
“La UGB me ha dado la oportunidad de llevar el nombre de San Miguel y de El Salvador a espacios donde quizá antes no estaba presente. Eso genera orgullo, pero también responsabilidad.”
Su perspectiva también se relaciona con la necesidad de producir conocimiento sobre la propia realidad salvadoreña. En el caso de la enseñanza y aprendizaje del inglés, considera que la evidencia internacional es fundamental, pero debe complementarse con investigaciones que permitan comprender las particularidades de estudiantes y docentes del país.
Entre sus próximos objetivos se encuentra realizar un doctorado relacionado con lingüística, aprendizaje e inteligencia artificial, fortalecer su formación cuantitativa y continuar investigando la relación entre inteligencia artificial, aprendizaje del inglés e identidad.
Investigación aplicada para comprender los territorios
La trayectoria de María Fernanda Gavidia Guerrero está vinculada principalmente con el turismo, los territorios, el ambiente, la educación y la participación comunitaria. Su acercamiento a la investigación comenzó durante el desarrollo de su tesis de pregrado, proceso en el que descubrió un campo profesional que posteriormente continuaría desarrollando.
Desde 2021, cuando inició funciones de investigación en la UGB, ha participado en proyectos relacionados con territorios, comunidades, emprendimientos, espacios naturales e instituciones.
Entre sus experiencias se encuentran investigaciones sobre el potencial turístico de Morazán, la formación de vendedores y emprendedores del Centro Histórico de San Miguel, biodiversidad y educación ambiental en el Ecoparque El Salitre, turismo médico mediante MediTourSV e iniciativas sociales como el teatro comunitario en Miraflores.
Esta diversidad de proyectos le ha permitido comprender que la investigación debe responder a las características del problema, del territorio y de las personas involucradas.
“También me ayudó a comprender que investigar va mucho más allá de recopilar datos: implica escuchar, interpretar y contrastar la información, y comunicar los resultados de forma responsable.”
Su experiencia en el Área Natural El Salitre constituye uno de los procesos más representativos de su crecimiento como investigadora. El trabajo inició con un inventario de biodiversidad y posteriormente avanzó hacia la interpretación turística y la educación ambiental.
La continuidad del proyecto permitió desarrollar productos académicos como pósteres científicos, artículos y participaciones en congresos y conferencias nacionales e internacionales. Entre ellos se encuentra la publicación “Senderos con Ciencia y Sentido: diseño de experiencias interpretativas para el turismo ecológico en San Miguel, El Salvador”, incluida en las actas del XXIV Congreso AECIT, celebrado en Palma de Mallorca, España.
El proceso también permitió explorar los senderos interpretativos como recursos didácticos, mediante una etapa de evaluación formativa con docentes. De esta manera, una investigación inicial abrió nuevas preguntas y posibilidades de aplicación.
Una investigación conectada con las necesidades del territorio
Para Gavidia, investigar desde la UGB significa vincular la producción científica con los problemas y oportunidades presentes en el entorno.
Su trabajo se ha desarrollado en territorios como San Miguel, Morazán y La Unión, donde la investigación permite generar información que puede contribuir a procesos relacionados con turismo, ambiente, emprendimiento, educación y participación comunitaria.
La investigadora destaca que estos procesos requieren la participación de diferentes actores y que los resultados no son producto de un trabajo individual.
“Aunque el reconocimiento se otorga a una trayectoria individual, los resultados se construyen con otras personas.”
Esta perspectiva también forma parte de su labor docente, desde la cual busca acercar la investigación a los estudiantes y mostrarles que puede ser una herramienta para comprender problemas, generar propuestas y desarrollarse profesionalmente.
Entre sus próximos objetivos se encuentra consolidar líneas de investigación, fortalecer la publicación científica y ampliar las colaboraciones con docentes, estudiantes, comunidades, instituciones y redes científicas. También busca profundizar en temas relacionados con turismo sostenible, destinos turísticos inteligentes, educación ambiental y seguimiento de los resultados de los proyectos.
Reconocimientos que impulsan nuevas etapas de investigación
Para las tres investigadoras, el reconocimiento representa una oportunidad para valorar el trabajo desarrollado, pero también para plantearse nuevos desafíos.
La Dra. Araujo proyecta continuar consolidando la agenda de investigación relacionada con violencia de género, fortalecer la formación de nuevos investigadores y mantener el trabajo colaborativo con redes académicas.
Jeany Argueta identifica como próximos retos la realización de un doctorado, el fortalecimiento metodológico y el desarrollo de investigaciones de mayor alcance relacionadas con aprendizaje del inglés e inteligencia artificial. También busca contribuir a la formación de nuevos investigadores y mujeres interesadas en desarrollar una trayectoria científica.
María Fernanda Gavidia, por su parte, plantea continuar consolidando sus líneas de investigación, fortalecer la publicación científica, ampliar la aplicación de los resultados y generar mecanismos de seguimiento que permitan conocer qué ocurre después de cada intervención.
Las tres perspectivas coinciden en un elemento: la investigación es un proceso continuo que requiere formación, rigurosidad, colaboración y disposición para seguir aprendiendo.
Estos reconocimientos otorgados por CONACYT destacan el trabajo de investigadoras que, desde diferentes disciplinas, contribuyen a la generación de conocimiento y al fortalecimiento de la ciencia en El Salvador. Para la Universidad Gerardo Barrios, también representan una muestra del trabajo que se desarrolla desde la Vicerrectoría de Investigación y Proyección Social y del potencial de la investigación que se genera desde la zona oriental del país.
Desde UGB continuamos impulsando espacios para la investigación, la colaboración académica y la formación científica, fortaleciendo las capacidades de nuestra comunidad universitaria y contribuyendo a la formación y proyección de profesionales de calidad, capaces de generar conocimiento pertinente y aportar al desarrollo de sus comunidades y del país.




